Juntar y juntar

Circula un video de Pepe Mujica a Gabriel Boric que sintetiza perfecto el momento político de Chile: “las izquierdas se dividen por ideas, porque quieren acuerdo hasta el juicio final y las derechas se juntan por interés”.

Por Paulina Vodanovic

Julio 25, 2021

Circula un video de Pepe Mujica a Gabriel Boric que sintetiza perfecto el momento político de Chile: “las izquierdas se dividen por ideas, porque quieren acuerdo hasta el juicio final y las derechas se juntan por interés”.

Nada más cierto que ese aserto, durante esta semana post primarias. La derecha se une tras su candidato Sebastián -el del gobierno, el candidato del  continuismo, y del empresariado-,  lo posicionan en los medios a través de entrevistas en que otros lo ensalzan, y omiten referirse al republicano Kast, que puede aguar la fiesta.

Por el lado de las izquierdas, la cosa no es así. La lista del pueblo anuncia candidatura; el ex presidenciable Artés y una decena más, según se dice en redes sociales, buscan firmas para competir. La izquierda de la izquierda buscará instalar varias candidaturas testimoniales que terminarán siendo funcionales a la derecha.

En Unidad Constituyente, se anuncian -bastante a destiempo- las primarias para definir candidato/a entre Narváez, Provoste, Maldonado y el candidato del PRO.

Las primarias son un buen ejercicio democrático, sin duda; pero no debe limitarse a elegir sobre nombres o personas. Es relevante que se discuta sobre las ideas y propuestas, pues finalmente quien gane la consulta, seguirá en carrera tomando los testigos –programas- en la posta, hasta llegar a la meta de noviembre.

Conocemos sólo los programas del Partido Radical y del Partido Socialista; éste último construido  en forma participativa, a lo largo y ancho de Chile, por cientos de personas, la mayoría independientes que trabajaron por meses para seriamente proponer cambios profundos en la sociedad y con posibilidad de ser implementados durante el periodo de un gobierno.

Los otros participantes requieren esa plataforma para entrar a la carrera; y en dos semanas es difícil construir y socializar adecuadamente esa información. En el breve espacio que queda para la realización de esta consulta ciudadana, será difícil dar esa discusión adecuadamente; esperemos que sea algo más profunda que descalificaciones por twitter y que se busque la posibilidad de exponer frente a la ciudadanía las distintas posiciones, con firmeza y respeto.

No se trata de un concurso de popularidad, ni de simpatía. Es necesario analizar quién puede conducir de mejor manera los graves problemas que deberá abordar el futuro gobierno y cuáles son las propuestas y equipos que estarán detrás. No será fácil hacerse cargo del desempleo, la pobreza, y –por qué no decirlo- el desencanto después de cuatro largos años de la derecha en el poder.

Se requiere una actitud de respeto y acompañamiento a la Convención Constitucional y luego, aprobado el texto, de implementación de la Nueva Constitución. También un Congreso que acompañe y apoye esta labor será fundamental.

Por tanto, más que seguir dividiéndonos hasta el átomo, debemos hacer todos los esfuerzos para que todos los participantes asuman –en su conjunto- un compromiso de implementación de  cambios transformadores, como lo ha exigido la ciudadanía. Con un alto estándar de respeto y promoción de los derechos humanos, y con una mirada desde la gente; la participación ciudadana no es accidental, ni puede obviarse y es fundamental que todos y todas se involucren en las transformaciones para que emerja un nuevo Chile, solidario, fraterno, de mayor igualdad y justicia social.

Entre la derecha y la izquierda hay un gran espacio que el centro y el socialismo democrático representa, que no se puede abandonar. Millones de compatriotas buscan soluciones a sus problemas, algunos antiguos y otros derivados de las crisis económica y sanitaria, que sabemos la derecha no atenderá sin pensar primero en sus intereses. El compromiso con el Chile real y sufriente, soluciones concretas y urgentes, con la gente; esa debe ser la propuesta de Unidad Constituyente.

En nuestra historia común están las luchas sindicales, la de las sufragistas,  políticas tan revolucionarias como Educar para Gobernar,  la Reforma Agraria, las 40 medidas del Presidente Allende, la pensión básica solidaria y la gratuidad de la educación de la Presidenta Bachelet. Esa es la base sobre la que debemos edificar, unidos,  el futuro.

“No te vayas a olvidar que esto es de muchos, que hay que juntar y juntar.”, dijo Mujica.

Publicada el 25 de julio de 2021 en El Mercurio.

Etiquetas
Suscríbete a nuestro newsletter​