Fundación Horizonte Ciudadano participa en homenaje a Ruth Olate

06 de diciembre de 2019

“La mujer que contribuyó a cambiar Chile. Ruth ha tomado la decisión de retirarse. Y eligió hacerlo cuando se cumplen 5 años de la promulgación de la ley 20.786, la que le permitió coronar años de lucha por imponer el respeto en un área del mercado laboral que pocos se atrevían a mirar en profundidad”, afirmó Claudio Castillo, director de nuestra fundación.

Fundación Horizonte Ciudadano participa en homenaje a Ruth Olate

En el Salón de Honor del ex Congreso Nacional se realizó el homenaje a la histórica presidenta del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular, Ruth Olate. 

Claudio Castillo, director de la Fundación Horizonte Ciudadano, expresó que “es un honor y un agrado estar presente a nombre de la fundación Horizonte Ciudadano en este homenaje. Creo que los mejores homenajes son aquellos que se realizan en vida, porque se puede decir a la cara lo mucho que se valora a la persona homenajeada”.

En su intervención, destacó los logros alcanzados por la dirigente desde el Sincatrap que empujó la aprobación del Convenio 189 de la OIT y luego la ley que regula el trabajo doméstico. 

“La mujer que contribuyó a cambiar Chile. Ruth ha tomado la decisión de retirarse. Y eligió hacerlo cuando se cumplen 5 años de la promulgación de la ley 20.786, la que le permitió coronar años de lucha por imponer el respeto en un área del mercado laboral que pocos se atrevían a mirar en profundidad”, afirmó Claudio Castillo.

Añadió que la ley hizo mucho más que introducir modificaciones al Código del Trabajo. Provocó un cambio social y cultural. “Como ocurre con todas las transformaciones profundas, lo que hizo la ley fue acompañar la maduración de un proceso lento pero sostenido. Pero –y esto es lo importante– los cambios hay que empujarlos, no se producen solos”.

Y sentenció que “en tiempos en que Chile se ha atrevido a mirar las heridas de la desigualdad, es bueno recordar dos cosas que hizo Ruth, porque hoy resuenan con mayor fuerza. En primer lugar, Ruth portó la bandera de la dignidad de esas mujeres que seguían en un segundo plano. La dignidad de las mujeres, la dignidad de las trabajadoras, la dignidad de labores que sostienen la economía y la inserción”.

Resaltó que “tuvo la fuerza para hacernos reconocer nuestras falencias, nuestro retraso como sociedad. Nos enseñó que no hay que hablar de ‘nanas’, como titula el libro de Camila Sáez, sino que de trabajadoras con derechos”.

Lo segundo que hizo Ruth, comentó Castillo, fue demostrar una vez más la fuerza de lo colectivo, de la organización en torno a las demandas justas y necesarias. “Los grandes cambios no se pueden hacer individualmente, se hacen junto a compañeras y compañeros de lucha. Y eso requiere convicción, persistencia, unidad. Es una lección que no debe ser tomada a la ligera”.

Castillo detalló que fue durante el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet donde se le dio dignidad al grupo: “Lo que no hace más que confirmar que el poder político crece en la medida que se escucha y se da espacio a las reivindicaciones de la ciudadanía”.